Las escaleras facilitan la comunicación de sentimientos, estados psicológicos entre las personas. Conectan dos partes, dos mundos iguales o diferentes en uno mismo y de un@ hacia el exterior. Yo y tu, yo y los otr@s.
Las escaleras nos llevan a conocer lugares fisicos o psíquicos, nos llevan a vivir experiencias. Son pues comunicadoras.
Las escaleras nos llevan a conocer lugares fisicos o psíquicos, nos llevan a vivir experiencias. Son pues comunicadoras.
Escalera de caracol, 1946, Robert Siodmak
Por las escaleras subimos del 1r piso al 2º o a la inversa. Bajamos del ático a la calle. O del subsuelo subimos a la tierra, o del infierno subimos al paraíso, como nos muestra el soldado americano de regreso de la Guerra del Vietnam en la película: "La Escalera de Jacob": -vive en un infierno emocional y la escalera de Jacob lo lleva al paraíso, a la salvación, a salir de ese sufrimiento psíquico-físico-.
Las escaleras son intermediarias, nos pueden llevar a la alegría a la salvación o a vivir un infierno, o sencillamente a bajar a la calle para ir a trabajar o subir a un avión porque nos vamos de viaje. Escaleras o escalerillas, peldaños, eslabones.
Son mediadoras, comunicadoras de nuestras emociones, pensamientos o espíritu. Facilitan la comunicación entre el yo y los otros.
En el cine, los/las directoras han tomado diferentes escenas de las escaleras, muy originales, singulares, atrevidas, imaginativas para expresar lo que estaba sintiendo el actor o actriz, para observar desde otro punto de vista lo que estaba sucediendo y vivirlo también.
Les invito a un paseo entre diferentes estados psicológicos a las que las escaleras, nos llevan de la mano gracias a la puesta en escena que directores y actores/actrices nos han entregado, en sus diversas películas:
Vértigo, 1958 de A.Hitchock
Alfred Hitchock, al realizar esta toma de la escena desde ese ángulo, hace que el espectador/observador pueda sentir lo mismo que el actor en esa situación. Vértigo, por la altura.
En esta otra película: La Sombra de una duda, 1943, Hitchock, vuelve a situarnos en el estado psicológico que esta viviendo el personaje: la duda: -quién habrá allá abajo"?
De repente el último verano,1959, de J.L.Mankiewicz. El deseo, la ansía por recordar...
El tercer hombre, 1949, -¿Hay alguién más ahí?-
Psicosis, 1960 de A.Hitchock
El nombre de la Rosa, 1986, dirigida por Jean-Jacques Annaud, de la novela de Umberto Eco (1980). Cada eslabón un tramo, cada tramo una escalera, ¿hacia dónde?, hacia el conocimiento, ¿pero tanto conocimiento hay? a la derecha o a la izquierda, en el piso de abajo o en el de arriba, todo el conocimiento desde los árabes a los griegos, desde Aristóteles hasta Platón, desde anatomía a filosofía, alquimia o astronomía... pero éste debe estar guardado, prohibido a las mentes...
El exorcista, 1973, por William Fredkin
Harry Potter, las escaleras llevan a cualquier parte, a cualquier camino, a cualquier experiencia...
Yo amé a un asesino, 1951, (USA), por John Berry
Shutter Island, 2010 (La isla siniestra), de Martin Scorsese
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